Los nuevos tiempos que vive el Puerto (26-07-09)

Reportaje publicado por el diario El Mercurio de Valparaíso   Domingo 26 de julio de 2009

Arriba de un camión y siguiendo paso a paso un procedimiento desconocido para el porteño común y corriente, queda en evidencia una mayor eficiencia en el movimiento portuario

 

 

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71,5 kbEl trayecto se inicia a las 10.05 de la mañana, a bordo del camión que conduce don Luis Marchant. Son 30 años de experiencia que lo facultan para dar cuenta de los avatares de un oficio que conoce al revés y al derecho. Viene con un container desde Casablanca, de la empresa Corpora Tres Montes, cargado de jugos cuyo destino es la ciudad de Nueva York.
El sol brilla y aunque es pleno invierno, en las instalaciones de la Zona de Extensión de Apoyo Logístico, ZEAL, pega fuerte. Es la hora indicada y la máquina de transporte inicia ahí, en el ingreso a este lugar, un proceso que a menos de cumplir un año, ha marcado un antes y un después no sólo en el funcionamiento del puerto de Valparaíso, sino también en la ciudad misma. Y es que, desde que está operativa al 100% la ZEAL  no sólo se aprecia una reducción de los tiempos en el complejo procedimiento alusivo a exportaciones e importaciones, también se evidencia una agilización de los trámites gracias a la incorporación de un sistema integrado que modificó definitivamente el movimiento portuario. Además, liberó a la ciudad de Valparaíso de la presencia de los camiones y de continuas congestiones vehiculares en pleno centro y en sus vías de acceso.
EXPEDITO Y EFICIENTE
Claramente, durante la llamada marcha blanca, ZEAL fue centro de críticas y quejas por parte de los usuarios, en especial los camioneros que vieron alterado el sistema, el mismo que hoy admiten es más expedito, eficiente y seguro. Marchant lo confirma tras el seguimiento que se hace a su contenedor paso a paso. A los 15 minutos después de haber ingresado a la ZEAL, el camión con su carga ya había sido liberado por Aduana y estaba listo para bajar al Terminal.
Esta primera etapa antes estaba viciada por una serie de papeleos y trabas. “Anteriormente no había un sistema integrado”, explica Ramón Moreno, subgerente comercial de Terminal Pacífico Sur Valparaíso, TPS, quien enfatiza que en el proceso documental de ingreso de las cargas a los terminales, están involucrados varios actores tales como el agente de aduana, la Aduana, el Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, Sernapesca, servicios de salud y diversos organismos fiscalizadores que en el sistema antiguo no estaban integrados. Ahora, la modernizada operación ha marcado sendas diferencias. El agente de aduanas llevaba los papeles a la Aduana, esperaba lo que fuera, después tenía que llevar eso mismos papeles al SAG y de ahí los pasaba a otro control. En el terminal no se sabía si una carga que estaba esperando para ingresar al puerto había hecho esos trámites; ahora sí porque está todo conectado a través de Internet.
BITACORA PASO A PASO
En buenas cuentas, el gran aporte de ZEAL se sustenta en que, desde el minuto que la carga entra a esa zona, ésta ya está incorporada en el sistema mediante el cual, todos los actores pueden ver en que punto está y a qué hora pasó por cada una de las etapas que tiene que cumplir para llegar hasta el Puerto.

Ramón Moreno, desde su computador, puede chequear el trayecto de la carga paso a paso, lo mismo que los propios exportadores u otros actores involucrados en el proceso.  Ahora se puede monitorear todo el trayecto de la carga desde que ingresó a ZEAL y cada uno de los “hitos” o eventos que debe ir  cumpliendo.

No es menor que TPS es el primer terminal en Sudamérica en aplicar la tecnología OCR (Optical Character Recognition) que permite, con el camión en movimiento tanto al ingreso como a la salida, se identifique el número del contenedor y la patente. “Eso lo enlazamos con la información que ya tenemos proveniente desde ZEAL. Por otro lado, hay un sistema de cámaras con las que, aunque el camión en movimiento, se obtiene una determinada cantidad de fotografías por segundo para lograr una imagen digital de ambos lados del contenedor, de frente, atrás, y del techo. La imagen es tan nítida que permite identificar un daño de hasta un centímetro y medio en el receptáculo”, explica.
Así, la información queda disponible para el cliente tanto de la línea naviera, como el consignatario, el exportador y el agente de aduana. Esto antes se hacía con el camión detenido y la tasa de atención era de dos a tres minutos por cada máquina para recepcionarla o despacharla; ahora esto sólo toma 30 segundos.
55 MINUTOS
Luis Marchant, ha cumplido este proceso al pie de la letra. Por eso, 55 minutos después de haber hecho su ingreso a ZEAL, ya está saliendo del terminal TPS con el contender entregado y listo a ser embarcado rumbo a Nueva York. “El sistema ahora está ágil, igual cuando estaba a prueba fue muy lento, pero ahora funciona bien”, dice este hombre a quien le gusta lo que hace, siempre vinculado al transporte de carga.
Él mejor que nadie es testigo de la eficiencia de este sistema que ha permitido ordenar los flujos y ha hecho mucho más expedito el procedimiento en el que antes no existía ninguna conexión entre las distintas etapas. De hecho, en Barón antes sólo había un par de oficinas que eran de la Aduana, las del SAG y un terminal. Ahora, esta nueva infraestructura entrega  mayores comodidades y facilidades tanto a las agencias de aduana como a los transportistas.
En la ZEAL están habilitadas dependencias de la Aduana, TPS, SAG, EPV y agencias de aduana, para que todas las entidades estén conectadas e integradas. Así desde ahí es posible controlar y monitorear los flujos de cargas entre dicha zona y puerto, de acuerdo a las solicitudes de los Terminales. Hasta que el camión no sea solicitado para bajar debe permanecer en las instalaciones de ZEAL, donde además se cuenta con la infraestructura necesaria para realizar las inspecciones físicas determinadas por los diversos organismos fiscalizadores.
CEREBRO TPS
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75,8 kbEl registro del procedimiento es completo y se le puede hacer un seguimiento riguroso en el control room (sala de control) de TPS instalado en las dependencias del Terminal, donde además hay una dotación de modernas pantallas que monitorean permanentemente la distribución de las cargas dentro del terminal y la posición en la que debe quedar y llegar cada carga. De hecho, antes de que Luis Marchant entrara con su carga de jugos, en el terminal ya sabían que ésta debía situarse en el sector 31 desde donde una de las 12 grúas RTG elevaría el container para ubicarlo en el lugar previo a su embarque.
Eduardo Donoso maneja las cargas de ZEAL hacia TPS. “Se ven las cargas disponibles y los camiones que pasaron el proceso ZEAL para ser pedidos para que bajen a través del sistema. Se solicitan a través del sistema. Muchos camiones se pueden pedir apenas ingresan porque tienen hechos todos sus trámites anticipadamente a través de la web”, explica.
Así, se logra un trazo completo del recorrido de la carga que antes no existía. Ahora se sabe a qué hora ingresó el camión y la fecha de arribo a ZEAL en donde tiene que cumplir una serie de atributos para ser llamado al terminal. En la ruta también hay control a través de portales.
No hay dónde perderse gracias a este sistema integrado que funciona desde octubre del año pasado al 100%. Fue un proceso paulatino que empezó en enero del 2008 con la fruta; después en septiembre se sumó la carga de importación y en octubre se incorporó la carga de exportación, instalándose así un sistema que no sólo se traduce en la implementación de mayor infraestructura. “El proceso ha tenido cierto rodaje debido a los cambios que ha significado porque no sólo se habla de instalaciones nuevas y alta tecnología, también está de por medio la preparación del personal; hay mucha capacitación y educación respecto a cómo hacerlo y a los beneficios de este sistema que involucran a toda la cadena, desde el exportador y el agente de aduana que se le ha facilitado el trabajo con herramientas vía web, hasta las  navieras y los terminales que ahora cuentan con una operación más eficiente que ayuda a adecuar y programar recursos dependiendo de los flujos y las cargas que están a la espera en ZEAL”, sentencia Ramón Moreno.